Además de lo que ya has comentado, yo siempre llevo un pequeño compresor de 12 V y un manómetro. Desde que un día me encontré una rueda con poca presión en mitad de un viaje, prefiero no salir sin ellos.
También suelo guardar una manta ligera y unos guantes de trabajo, que apenas ocupan sitio y pueden venir muy bien si tienes que hacer cualquier cosa junto al coche.
Y algo que muchas veces pasa desapercibido: unas monedas para peajes o máquinas de aire y una bolsa para la basura. Son detalles pequeños, pero en un viaje largo se agradecen bastante.