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Publicado

26 abr 2026

 

 

 

 

Enfrentamos al Audi A1 40 TFSI vs.

Mini John Cooper Works:

urbanos preparados para el circuito

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Enfrentamos al Audi A1 40 TFSI vs. Mini John Cooper Works.

 

Enfrentamos al Audi A1 40 TFSI vs.

Mini John Cooper Works.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estos dos pequeños con potentes motores de gasolina ofrecen grandes dosis de prestaciones

y deportividad para divertirse mucho en carretera y en la pista.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando se echa un vistazo atrás al segmento de los coches urbanos de hace cinco años, encontramos pequeños deportivos

como el Hyundai i20 N, el Ford Fiesta ST,

el Peugeot 208 GTi, el DS3 Racing o

el Renault Clio R.S.

 

 

Hoy quedan pocos representantes de este segmento de vehículos urbanos convertidos en máquinas de pilotaje.

 

 

Y eso nos lleva al Audi A1 y al Mini JCW, dos auténticos supervivientes que ofrecen altas prestaciones y diversión

a volante.

 

 

Junto con el Volkswagen Polo GTI, claro, que en esta ocasión lamentablemente no pudo participar.

 

 

Estrictamente hablando, el duelo encaja incluso mejor sin el Volkswagen.

 

 

¿Por qué?

 

 

Porque así se centra en dos representantes del segmento urbano a los que se puede aplicar la etiqueta "premium".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Comparativa del Audi A1 40 TFSI vs.

Mini John Cooper Works

 

 

 

FUENTE:   https://www.autobild.es/motor/enfrentamos-audi-a1-40-tfsi-vs-mini-john-cooper-works-urbanos-preparados-para-circuito_6962829_0.html
 

 


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La nueva edición del Mini, técnicamente, no cambia demasiado.

 

 

El motor de dos litros gana algo de par, pero por lo demás sigue resultado tan familiar como la caja de doble embrague

de siete marchas, el chasis adaptativo

de ajuste firme y el resto del

conjunto dinámico.

 

 

Si acaso, lo que más destaca son las nuevas llantas de 18 pulgadas con neumáticos Conti SportContact 7, que en el

configurador se anuncian con cierta

grandilocuencia como

“neumáticos

deportivos”.

 

 

Por supuesto, no se trata de un neumático deportivo auténtico, sino simplemente de la alternativa con mayor agarre frente

a las gomas ecológicas habituales

con las que se optimiza el

consumo homologado.

 

 

Que la constancia a veces también puede ser una ventaja lo demuestra sobre todo la estética, que se ha ampliado con algunos

detalles agradables, pero que

por lo demás sigue siendo

totalmente Mini.

 

 

Capó corto, techo en contraste de color, franjas tipo rally, grandes faros redondos y, más recientemente, una atrevida correa de

remolque que sobresale del parachoques justo

donde los coches de la DTM solían tener

su anilla, como si la vida del

JCW fuera un 'track-day'

continuo.

 

 

 

Interior del Mini: más digital

que nunca

Lo realmente nuevo es, al final, el cockpit, que ahora es completamente digital y conectado, pero que al mismo tiempo se presenta

menos deportivo que nunca.

 

 

Está bien que el coche ahora pueda desbloquearse con el smartphone y que los modos de conducción se acompañen de distintos

temas de color.

 

 

Pero todos esos adornos modernos sirven de poco cuando el cuentarrevoluciones solo está disponible a cambio del indicador

de combustible.

 

 

Sin mencionar que la representación de la pantalla digital sigue una lógica completamente errática.

 

 

Básicamente, la parte central del disco de 240 mm está pensada como menú de selección, por lo que los datos relevantes para la

conducción se han fijado en un

nivel superior.

 

 

Hasta aquí, lógico.

 

 

Sin embargo, en la zona central también se pueden mostrar los datos de conducción en grande, entre otras cosas en forma de un velocímetro

retro bastante bien hecho que,

a primera vista, resulta

encantador.

 

 

Al segundo vistazo, sin embargo, se observa que muestra exactamente los mismos valores que ya aparecen permanentemente en el nivel superior.

 

 

 

Audi: madurez en lugar de

experimentos digitales

Deficiencias que el Audi ni siquiera conoce de oídas.

 

 

Está bien, las malas lenguas dirían que probablemente también es demasiado viejo para eso.

 

 

Pero con la edad también llega cierta madurez, que en este caso se percibe claramente en todos los aspectos.

 

 

En cuanto a la calidad táctil, el pequeño premium no escatima en absoluto.

 

 

Al contrario, sus mandos, su instrumentación y gran parte de sus superficies se sienten claramente mejor que en muchos Audi

modernos de segmentos

superiores.

 

 

En lo que respecta al motor, merece sin duda el calificativo de atemporal.

 

 

Porque aunque el dos litros TSI se presenta aquí en su versión más suave, con 207 CV y 320 Nm, eso no cambia en absoluto la

impresión enérgica que

siempre deja.

 

 

Rápido en la respuesta, contundente en la aceleración e, incluso en la zona alta, cuando se acerca a su meseta de potencia,

más decidido que muchos de

sus competidores.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Enfrentamos al Audi A1 40 TFSI vs.

Mini John Cooper Works.

Cockpit del A1.

 

 

 

FUENTE:   https://www.autobild.es/motor/enfrentamos-audi-a1-40-tfsi-vs-mini-john-cooper-works-urbanos-preparados-para-circuito_6962829_0.html

 

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El único inconveniente es la transmisión S tronic, que no está especialmente afinada para lo deportivo y responde con

cierta lentitud a las órdenes manuales, además

de tener desarrollos que encajarían

mejor en un segmento superior.

 

 

Las marchas seis y siete son básicamente 'overdrives'; para conducir bastan las cinco primeras.

 

 

Y estas cubren un casi todo el velocímetro, con saltos bastante grandes entre ellas.

 

 

 

 

Banda de revoluciones más estrecha,

y mejores cifras en el Mini

De hecho, el Mini delimita su rango de revoluciones, bastante más estrecho, especialmente en las marchas bajas.

 

 

A ello se suma un par motor superior en todo momento, que culmina en un pico de potencia algo más alto.

 

 

Una ventaja que el pequeño retro convierte con precisión en mejores prestaciones.

 

 

Alcanza los 100 km/h en 5,9 segundos y los 200 en 22,9. El Audi le sigue con 0,4 y 1,6 segundos de desventaja,

respectivamente.

 

 

En principio, por tanto, una situación clara de ventaja, sobre todo porque el Mini también recupera mejor y alcanza mayor

velocidad punta.

 

 

Por no hablar de las levas de cambio (disponibles en el A1, aunque no montadas en el coche de pruebas), los modos de

conducción más variados y

los cambios de marcha

más firmes.

 

 

Y aun así, al final es el Audi el que, de forma puramente subjetiva, parece no solo más enérgico, sino también más tangible.

 

 

Porque de algún modo, los creadores del Mini han conseguido cubrir todas las interfaces con la mecánica con una capa

digital que ahoga cualquier tipo

de retroalimentación

desde el inicio.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Enfrentamos al Audi A1 40 TFSI vs.

Mini John Cooper Works.

Cockpit del Mini.

 

 

 

FUENTE:   https://www.autobild.es/motor/enfrentamos-audi-a1-40-tfsi-vs-mini-john-cooper-works-urbanos-preparados-para-circuito_6962829_0.html

 

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Dirección: el Audi lineal, el

Mini sintético

La dirección del A1 no es para echar cohetes, algo ligera e indefinida, especialmente en ángulos amplios.

 

 

Pero se siente lineal y consistente, y transmite al menos cierta sensación de los límites del eje delantero.

 

 

Justo lo contrario que la dirección del Mini, que se siente extremadamente sintética y, además, cambia constantemente

la fuerza de asistencia.

 

 

Artificialmente rígida al maniobrar, exageradamente ligera a baja velocidad, algo suelta a partir de 100 km/h y, de repente,

vuelve a endurecerse en la zona

central cerca de la

velocidad máxima.

 

 

En resumen: la sensación en el Mini resulta algo artificial.

 

 

Y eso es una pena por partida doble.

 

 

Por un lado, porque las dos primeras generaciones eran auténticas maestras de la diversión.

 

 

Y por otro, porque esta cuarta entrega, con su retroalimentación artificial, oculta su valor real.

 

 

Y es que objetivamente, el Mini supera al Audi en casi todos los aspectos de la conducción.

 

 

 

 

 

Comportamiento en circuito

También en circuito, donde al final hay alrededor de 1,3 segundos de diferencia entre ambos.

 

 

No obstante, por justicia hay que decir que la ventaja del Mini se debe más a su mayor potencia y a sus neumáticos claramente

superiores que a la brillantez

de su chasis.

 

 

Este último, pese a su firme amortiguación, demasiado pronto cuando aparecen las fuerzas laterales.

 

 

Especialmente en el eje delantero, que a partir de cierto punto cae con bastante insistencia en el subviraje, reduciendo

considerablemente la influencia

del conductor.

 

 

Al final, no queda más remedio que quedarse por debajo del límite del eje delantero y esperar pacientemente a que la

curva termine.

 

 

Muy distinto es el A1, que frente al rendimiento algo insípido del Mini se convierte casi en una especie de estrella

del pilotaje.

 

 

Está claro, exageramos.

 

 

Sus aspiraciones más serias ya se ven limitadas por los resbaladizos neumáticos Bridgestone.

 

 

Pero dentro de sus límites, el modelo de Ingolstadt se conduce realmente bien: responde con rapidez, es suelto,

comunicativo y, en cierto modo,

incluso casi ágil.

 

 

Y además transmite información sobre su estado dinámico.

 

 

Solo eso ya permite una interacción mucho más activa con su comportamiento.

 

 

Y en circuito también se siente notablemente más ligero.

 

 

Hay una diferencia de 40 kilos entre ambos contendientes; subjetivamente podrían ser 100.

 

 

Lo mismo ocurre en el apartado de confort.

 

 

Mientras que el Audi suele pasar de forma bastante brusca y seca sobre las irregularidades, en el Mini estas se perciben

más sólidas y mejor filtradas.

 

 

Bajo ese aspecto, su falta de retroalimentación casi tiene algo positivo.

 

 

 

 

 

Conclusión

Gana el Mini, sobre todo por sus neumáticos claramente superiores, que incluso compensan un comportamiento

poco brillante.

 

 

Sin embargo, el Audi resulta más divertido en absolutamente todos los sentidos.

 

 

 

FUENTE:   https://www.autobild.es/motor/enfrentamos-audi-a1-40-tfsi-vs-mini-john-cooper-works-urbanos-preparados-para-circuito_6962829_0.html

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