Parece que los trabajadores llevan varios meses de movilizaciones y están en huelga desde mayo.
El plan de recortes de Ssangyong, presentado en febrero, prevé el despido de 2.646 trabajadores, un 36% de su plantilla, de los que 1.670 ya han abandonado la empresa, pero los otros 976 trabajadores se declararon en huelga.
La compañía ya ha trasladado a 3.000 trabajadores hasta la factoría de Pyeongtaek, la única de producción de vehículos, para intentar reanudar la producción, algo que parece poco probable a corto plazo.
La planta está paralizada desde el inicio de la huelga, el 21 de mayo, lo que habría provocado ya pérdidas estimadas de 230.000 millones de wones (casi 130 millones de euros) y hasta el ministro de Conocimiento y Economía, Lee Youn Ho, advirtió hoy de que la empresa -el quinto productor surcoreano de vehículos- podría quebrar de continuar la huelga.