El problema, en el caso de Marta, es que unos "niñatos" se rían de la justicia, no les pase nada y miren con prepotencia a los padres que han perdido a su niña, y el resultado de todo, pues solo uno pagando y luego te toca oír perlas de los críos que eso les viene de perlas para vivir del cuento.
Es como el caso del rafita, otro que esta disfrutando y robando a su libre antojo.
Ojalá existiera el diente por diente, ojo por ojo y no existiera la ley del menor.