No será tan sensible, que ya le he dado yo algún achuchón al coche como para que se quemara el embraque entero
Y efectivamente, la belleza de verdad está en el interior, pero cuando me pones un exterior tan repugnante, se me quitan las ganas de indagar
Además, créeme que son muchas más tontas que un ajo, imposible de razonar con ellas, es decir, meras borregas.
Un saludo!