En mi caso me convenció la marca, no el grupo VAG del que ya había tenido un GTI16v, cuando mi padre se compró el A6 2.5 TDI del 96-97. Aquel 2.5, 5 cilindros con 140cv me parecía que tiraba como un demonio, estable y seguro, incluso siendo una unidad sin quattro.Un gran coche al que se le hicieron en muy poco tiempo muchísimos sin problemas.
Tras probar ese coche yo me quedé enamorado del V6 TDI, hasta que pude meterme en uno nuevo: A4 2.5 TDI quattro 180cv AKE 2002. Sigue siendo mi actual coche y salvo pequeñas tonterías por uso y la maldita VP44, el coche sigue tirando de maravilla, con 371.000 kms a sus espaldas, turbo original de fábrica, y lo mismo para intercoolers, EGR y caudalímetro, todo de fábrica; y árboles de levas sin aparente desgaste por fricción. Demostrado que si el motor se mima y se utiliza un aceite de mejor calidad que el longlife de la marca, durar, dura, eso si para eso hay que confiar en un excelente mecánico que lo conozca y no es la marca, que te destrozan el coche.
Por mis manos ha pasado algún Mercedes C serie W202, también TD, y si comparo con los Audi no quiero más suspensiones blandas, toberas de intercooler rajadas, fallos de electrónica, culeos y extraños en la zaga cada vez que llueve por no hablar de la nieve, tuberías de turbo obstruidas y lo peor de todo una porquería de cajas de cambio manuales. Aunque hay que reconocer una cosa, y es que Mercedes estaba en esa época a años luz del pésimo servicio postventa de Audi, eso si era calidad, efectividad y trato al cliente, pero también se pagaba.